No está bien visto defender los intereses de los autores. Ni Ramoncín gana simpatías, ni la SGAE recibirá premios como institución mejor valorada. La Sociedad General de autores lleva tiempo personandose para cobrar derechos en todo acto donde haya música , incluso en actos benéficos, banquetes de boda y ahora, hasta en los festivales de tunas. Sí, las tunas están en pie de guerra contra la SGAE. El Presidente del Consejo Nacional de Tunas (sí, existe) ha calificado de "mafia siciliana" a la SGAE por enviar inspectores a algunos certámenes de tunas. Todo empezó en 1995 cuando intentó cobrar 30.000 pesetas de entonces a la Tuna Universitaria de Deusto.
He demostrado en numerosas ocasiones mi poca simpatía al mundo de la tuna. Es algo que no tiene explicación, pero cuando veo a un tuno, me pongo malo. Y si es el de la pandereta que pega saltos, surgen de mi interior instintos socialmente inaceptables. Y tal vez, por estos mismos motivos irracionales no me parece nada mal que la SGAE les persiga. Pero que se atenga a las consecuencias Teddy Bautista, como presidente de la Sociedad, o el mismo Ramoncín, defensor a ultranza de los derechos de autores: puede que las tunas sepan donde viven y , una tras otra, les ronden cada noche al ritmo de "clavelitos".
miércoles, 18 de noviembre de 2009
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